Escuela · Técnica · 40 s .
Brazos y hombros
Unos brazos relajados ayudan a las piernas a llevar el ritmo.
Dobla los codos a unos 90 grados y balancea los brazos de delante atrás, sin cruzarlos por delante del cuerpo.
Mantén los hombros bajos y sueltos y las manos relajadas, como si sujetaras una patata frita sin romperla. La tensión de las manos sube hasta el cuello.
En cuestas y esprints, un braceo más enérgico ayuda a las piernas; en los rodajes suaves, deja que los brazos se muevan con naturalidad.
Manos sueltas, hombros bajos y brazos de delante atrás.
Comprueba .
¿Cómo deben moverse los brazos?
Hombros bajos y manos sueltas: la tensión de las manos sube al cuello.